Nacida en Egipto en los años 60, criada en Líbano y luego en Vancouver, la artista Marie Khouri ha viajado por todo el mundo, ya que su familia se vio obligada a desplazarse. Intérprete -habla cinco idiomas-, descubrió la escultura por casualidad, tomando clases de dibujo en la Escuela del Louvre. Esta disciplina le pareció un nuevo medio de expresión, que permitía a comunidades y culturas totalmente diferentes encontrarse e intercambiar ideas.
En el marco de su colaboración con el Institut du Monde Arabe sobre el tema «Écrire ou calligraphier, l’alphabet arabe sublimé», la Cité presenta su exposición itinerante «Baheb» bajo el cielo léxico de la Cour du Jeu de Paume, hasta el 30 de agosto de 2026.
Un mensaje universal
«Baheb» significa «Amo» en árabe. La exposición se compone de refinadas piezas que representan caracteres caligráficos árabes. A primera vista, las obras parecen arte y diseño. Pero tienen una función. Puedes sentarte en ellas, acurrucarte, descansar, tocarlas, meditar sobre ellas y abrirte a todo tipo de sensaciones.
Marie Khouri crea obras en diversos materiales, algunas de casi 5 m de altura.
Cuando me sumerjo en mi trabajo, es una sensación de purificación, de liberación, un momento meditativo que saco de él, y cada vez dejo atrás una parte de mí. Y sin embargo, una vez terminada, la obra es sencilla y hermosa. Confirma lo que quiero creer. Que al final de cada túnel hay una luz.
dice Marie Khouri. La artista envía su propio mensaje de esperanza y paz.